Buenos
Aires, 17 de noviembre de 2009 – Frente al fallo de público conocimiento
de una jueza en lo contencioso administrativo de la Ciudad de Buenos Aires y la
decisión política de no apelar del Jefe de Gobierno, Mauricio Macri, la
Comisión Nacional de Justicia y Paz manifiesta que:
1. En línea
con la declaración del Arzobispado de Buenos Aires, esta decisión constituye un
signo de grave ligereza política generando un serio antecedente legislativo,
para nuestro país y para toda Latinoamérica, en temas de vital importancia,
como es la institución familiar, para la construcción de nuestra sociedad.
2. La
protección de situaciones particulares puede alcanzarse por otras vías sin
necesidad de remover desde los cimientos el ordenamiento jurídico familiar de
nuestra sociedad. El matrimonio es la unión entre un hombre y una mujer abierta
a los hijos. No estamos ante un hecho privado o una opción religiosa sino
frente a una institución que es reconocida y tutelada por nuestro Código Civil
y la Constitución Argentina porque afecta directamente al bien común de nuestro
país.
3. Los
ciudadanos eligen libremente a sus representantes y tienen el derecho a no
verse sorprendidos por cambios fundamentales en la arquitectura social y la
cultura nacional.
4. Finalmente, en tiempos de
incertidumbre por los serios problemas de violencia e inseguridad, de
drogadicción, de soledad y angustia de tantos argentinos, apelamos al
fortalecimiento de la institución familiar y los vínculos insustituibles que
ella genera como factor de educación y contención afectiva.
De esta manera podremos caminar juntos hacia un Bicentenario en paz y
fraternidad.